Hoy me he olvidado el paracaídas
y parece que hoy despego.
Imagino ver los árboles desde arriba:
el viento dándome en la cara,
sangre derramada sobre el horizonte,
cuchillos volando en la nada;
y cae la noche
donde nacen las palabras
muertas enlatadas de poetas.
Cuán bella es la muerte
que muerta no la sientes
y viva la presientes.
Dibujo un mapa en la piel de un asesino
que mata por signos
de interrogación
Y le doy un beso en donde viven los niños
que cantan los himnos
de la inexpresión.
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