lunes, 28 de abril de 2014

El desierto de Celia

«y entonces te pensé...

tan dulce...
estabas vestida de jazz
tumbada en blues
y con pelo funky.

no sé dónde podría ocurrir esto
más que en este lugar.

tus movimientos,
tus gestos,
tus pasos,
con los que te levantaste
y te acercaste
dejándome inmóvil, atónita,
aunque respondí finalmente.

cuando nos íbamos queriendo
ibas convirtiéndote en arena;
cuando me quise dar cuenta
estaba en medio de un desierto,

sola,

y no veía más alternativa
que vagar en busca de...

otro vestido de jazz
otra cama de blues
y otro pelo funky

que sé que no hay
en otro lugar más
que en aquél donde
no eras arena.»

No hay comentarios:

Publicar un comentario